Los vinos con guarda, denominados "reserva" no sirven, no tienen razón de ser. No porque el producto en si sea malo, sino porque no aportan nada significativamente importante al consumidor.
Que fueron guardados doce, quince, dieciocho meses no tiene ningún diferenciador, aun peor, tiene efectos nocivos sobre el resto de la línea de la marca ya que indican que es un vino mejor que el anterior -vinos más jóvenes-.
No así las excepciones que sí indican algo sobre el vino, denominaciones como "roble" le aportan algo significativo al producto porque pueden comunicar una curiosidad diferenciadora.
martes, 9 de junio de 2009
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