Los mercados de vino son siempre altamente atomizados: muchas marcas, muchos productos, infinidad de ofertas.
Lo que representa un gran desafío para las empresas que quieren segmentar su mercado e identificar los consumidores meta.
La solución que se me ocurre a armar una segmentación de mercado es por precio para luego cruzarlas con expectativas de compra.
Esto es, segmentar, por ejemplo, entre A $5 y $9, entre B $12 y $17 y C $20 a $35. Los consumidores A pueden aspirar a productos de la categoría B como ideales, los B a los C y los C a los super C (+$40).
Por segmentación de precio sí se pueden establecer hábitos, constumbres, etc, para poder idear cómo satisfacer a los consumidores más plenamente.
martes, 9 de junio de 2009
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